Alcobendas recobra el lunes próximo, veintidos de junio, su Mercadillo Municipal adoptando todas y cada una de las medidas higiénico-sanitarias para facilitar que los vecinos efectúen sus compras en un ambiente seguro.
El perímetro del mercadillo será vallado, dejando un solo acceso por la calle Miguel de Cervantes, con la intención de supervisar el aforo y reducir el peligro de aglomeraciones. Para acceder al mismo, va a ser obligatorio llevar mascarilla, facilitando el Municipio a su entrada gel hidroalcohólico para la desinfección de manos. En el circuito se establecerá, a través de indicaciones, un sentido único de marcha, no pudiendo recular salvo causa justificada de fuerza mayor. Además de esto, se van a pintar las superficies que señalarán las distancias a sostener entre clientes del servicio y puestos. Los vendedores van a deber llevar en todo instante guantes y mascarillas y dispondrán de soluciones desinfectantes para su empleo.
Estará prohibida la venta en régimen de autoservicio, como la venta troceada de frutas y verduras. No se dejará poner a predisposición de los clientes del servicio productos de prueba, así sean alimentarios o bien de otra clase. Para ropa y calzado, se va a facilitar a los clientes del servicio el empleo de guantes tirables. En aquellos puestos que tengan mayor demanda, los clientes del servicio van a deber hacer cola guardando en todo instante la distancia de seguridad de 2 metros, recomendándose que el tiempo de permanencia en el mercadillo sea el rigurosamente preciso para efectuar compras.
Su emplazamiento va a ser exactamente el mismo que venía ocupando (parking primordial de la Urbe Deportiva Valdelasfuentes) y el horario de venta va a ser de nueve a catorce h.
Se ha establecido un sistema de alternancia de puestos, con lo que, cada semana, se instalarán la mitad de puestos que cuentan con autorización, garantizando toda vez que todos y cada uno de los ámbitos estén presentes (vamos a contar con puestos de nutrición, ropa, calzado, complementos, librería, ferretería-bazar y hasta una churrería donde restituir fuerzas).